EL Bautismo

«¿O no sabeís que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?»

Romanos 6:3

Leer Romanos 6:1-7

La inmensa abundancia de gracia que Dios nos ha demostrado por Cristo nos llena de asombro. Cuanto mayor es el pecado, tanto más abunda la gracia. Pero eso no significa que se puede seguir viviendo en el pecado. Si alguien piensa así, no comprende nada de la obra de Cristo ni lo que Dios ha hecho con el pecado. En Cristo Él juzgó el pecado, o sea la fuente, la raíz que produce las obras malas. LaBiblia dice lo siguiente: «Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Cristo» (v. 6). Tan cierto como que Cristo murió, nosotros también como creyentes somos asociados en su muerte, morimos al pecado. Así que en realidad, para el creyente, es imposible seguir viviendo en el pecado.

Para reforzar este argumento tan sencillo, Pablo se vale del bautismo. Aquel que fue bautizado, reconoce y declara de manera pública que la muerte era la única solución que Dios tenía para el pecado. Lo único que Dios puede hacer con alguien que vive en el pecado es dejar caer sobre él el juicio de la muerte. Al ser bautizados reconocemos esto y en un sentido simbólico nos dejamos sepultar con Cristo. Igual sucede en la vida diaria: alguien que ha fallecido debe ser sepultado. Para esa persona ha terminado la vida terrenal y despues del funeral ya no se puede ver nada de ella. Si estamos bautizados, eso también vale para nosotros. La vida pecaminosa de antes se acabó y la nueva vida es nueva en todos los sentidos.

«Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruído, a fin de que no sirvamos más al pecado.»

Romanos 6:6

Como creyentes fuimos identificados con Él en su muerte y en su resurrección. Debemos mostrarlo a nuestro alrededor. Si el mundo no ha cambiado, yo sí que he cambiado. Ahora vivo de una manera nueva, distinta. El mundo en el que antes me sentía a gusto, ahora ya no tiene nada que ofrecerme. ¿Con qué se puede alegrar a alguien que ha fallecido? No tiene ningún sentido ofrecerle algo a un muerto, porque ya no puede recibirlo. Ya no puede desarrollar ninguna actividad. La obra de Cristo en la cruz es radical. Allí nuestro viejo hombre fue crucificado con Él y allí fue destruído «el cuerpo del pecado». Esta expresión abarca todo aquello en nuestro ser que el pecado podía utilizar para expresarse. Todo lo que hacíamos cuando aún éramos pecadores estaba en manos del pecado. Sólo vivíamos para nosotros mismos. Ahora que todo nuestro ser fue crucificado con Cristo, no sirvamos mas al pecado, porque hemos muerto. Y puesto que no se espera nada de alguien que ha fallecido, en el ámbito espiritual es lo mismo.

Hasta las leyes humanas abandonan todas las acusaciones y cargos contra un muerto. Según el derecho, tal persona es libre de culpabilidad. Dios hizo morir «nuestro viejo hombre» en Cristo. Debemos creerlo de la misma manera que creemos que nuestros pecados, nuestros malos hechos, han sido perdonados por su sangre.

Fuente: Fundación bíblica «La buena Semilla».

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One Response to EL Bautismo

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