La santidad del sacerdote.

1º Pedro 2:9
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

Somos linaje escogido, sacerdotes reales, de la realeza.
La realeza pasa el reinado por el linaje. El padre es rey cuando muere, su hijo pasa a ser el rey.

Para anunciar las virtudes del que nos llamó de las tinieblas.

Anunciamos las virtudes, luz, promesas, dones, salvación….
Nos llamó: Nosotros respondemos al llamado para entrar en la luz admirable del Señor.

Hebreos 4:14-16
Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

vs 14 ¿Cual es nuestra profesión?  Lo que profesamos, lo que anunciamos.
Sacerdotes que respondemos al llamado del Señor.

vs 15 Así como el señor nos llamó a Su Luz admirable, Satanás nos sigue llamando a las tinieblas por medio de la tentación.
Caemos en la tentacion por ignorancia, por debilidad o deliberadamente.

  • Ignorancia: nos falta conocimiento del Señor.
    El pueblo pereció por falta de conocimiento. Significa que cayeron en pecado.
    En la muerte eterna. Por ignorancia.
  • Debilidad: Habla de debilidad espiritual. Todavía no nos fortalecemos en el Sr.,  falta de Fe, falta de Presencia divina.
    Jesús fue tentado a convertir una piedra en pan cuando tenía hambre.
    Nuestra fortaleza espiritual no se basa en nuestra fuerza o debilidad física, ni en el sueldo o respaldo económico, ni en la salud.  Se basa en oración y ayuno.
  • Deliberadamente: Ya respondimos al llamado de Satanás. Anunciamos las maldades y las vilezas del reino de las tinieblas.

vs 16 Nos acercamos al Trono y le pedimos perdona nuestras deudas, nuestras ofensas
No nos dejes caer en tentación, no me metas en tentación, sacame de toda tentación.

Hebreos 5:1-10
Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.
Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón.
Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo:

    Tú eres mi Hijo,
    Yo te he engendrado hoy.

Como también dice en otro lugar:
    Tú eres sacerdote para siempre,
    Según el orden de Melquisedec.

Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente.
Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Sacerdotes pacientes con los demás ignorantes y extraviados.

Anunciamos las virtudes del Reino, el perdón de pecados mediante la Sangre del Cordero y para Gloria de Dios.

A veces podemos tener tentaciones, si no somos obedientes vamos a tener padecimientos.

Si caemos en la tentación traemos muerte, pero la obediencia nos hace perfectos y salvos.

Dios te dice hoy, sos del linaje escogido, sacerdote real, según el orden de Cristo.

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