Creciendo en los frutos del espíritu.

De chico siempre me gustaron los árboles frutales… A lo largo de mi vida sembré varios de estos arboles, duraznos, ciruelos, limoneros…

Y todos tiene una misma característica y es que el carozo o la semilla se muere, se raja, se abre y brota y comienza a echar raíces, cuando la raiz es suficiente comienza a buscar el sol y sale a la superficie… mas o menos siempre es así.

Este es todo el proceso de crecimiento hasta que salen los primeros frutos recién después de los 2 o 3 años.  A algunos frutales les lleva como 5 o más años.

Dice en Gálatas 5:16-25 (RV60)

16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
22
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
25
Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.

El versículo 17 habla que los deseos de la carne y los del Espíritu se oponen para no hacer lo que yo quiero. Esto es lo que mi carne quiere… Mi carne quiere una cosa y mi espíritu quiere otra, pero crucifico mi carne para hacer lo que desea mi espíritu que es servir al Señor. Y Cuando crucifico mi carne venzo a la vergüenza, a la timidez, al miedo y a todas aquellas cosas que me alejan de Dios.

El versículo 25 dice que si vive por el Espíritu, es decir si tomó la decisión de aceptar a Cristo en su corazón, decida también andar en el espíritu, camine conforme a Cristo.

Crucifique su carne para que su semilla pueda seguir creciendo hasta dar frutos como dicen los versículos 22 y 23

Contra estas cosas no hay ley.  Nada que se ponga en contra suyo prosperará; ni miseria, ni pobreza, ni brujerias, ni maldiciones, ni enfermedades, ningún juicio tendrá valor contra usted si se mueve en el Espíritu.

Vive en el Espíritu, anda en el Espíritu.

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